MONDO SONORO

MONDO SONORO

La revista Mondo Sonoro publica hoy una crítica del libro Líneas paralelas. 50 portadas esenciales del rock, firmada por Eduardo Izquierdo.

«Porque el gallego afincado en Canarias debutaba como escriba con aquel inconmensurable e inalcanzable “Veneno en dosis camufladas. La censura en los discos de pop-rock durante el franquismo” (Editorial Milenio, 12) en el que convertía su tesis doctoral en una obra al alcance de cualquiera que quisiera leerla. A partir de ahí, el que ha seguido a Valiño sabe que sus textos son concienzudos, estudiados, trabajados. Es su marca de fábrica. Y esa vuelve a encontrarse en el volumen que nos ocupa».

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EFE EME

EFE EME

La publicación Efe Eme publica hoy una crítica del libro Líneas paralelas. 50 portadas esenciales del rock, firmada por Carlos Pérez de Ziriza.

«Tras su lectura, difícilmente le quedará al lector alguna laguna sobre cómo y porqué se gestaron estas influyentes cincuenta cubiertas»

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UN DELOREAN

UN DELOREAN A LOS 80

Esta web publica hoy una entrevista con Xavier Valiño, autor del libro Líneas paralelas. 50 portadas esenciales del rock.

Este es su texto:

LÍNEAS PARALELAS:

DISCOS CON PORTADAS ICÓNICAS Y SU SIGNIFICADO

En 2016, el cronista y arqueólogo musical Xavier Valiño, autor de muy diversos libros sobre este campo, publicó bajo la editorial Milenio (en su colección Vinilomanía) la obra La Cara Oculta De La Luna. Las 50 Portadas Esenciales Del Rock. Tres años después, y gracias a Líneas Paralelas, ofrece una continuación a tan interesante propuesta en la que explicar las razones, simbologías, sentidos o mismamente el nacimiento de tantas y tantas portadas icónicas. Utilizando el termino rock como aglutinador de diferentes vertientes sonoras hijas de la cultura popular, Valiño realiza un viaje de décadas para sumergirnos en análisis sobre el arte que encabeza nuestros discos favoritos. Un DeLorean A Los 80 ha querido charlar con Xavier para así poder preguntarle por algunas de las portadas de la década que da sentido a esta Web. Sigue leyendo

CAPÍTULO 41

Primal Scream: Screamadelica

 

 

Diseño e Ilustración: Paul Cannell

Fecha de edición: 23 de septiembre de 1991

Discográfica: Creation

 

Aunque casi nadie parece haber reparado en ello, en 1991 todos los astros se conjuraron para dar lugar a una de las cosechas de discos más apabullante de las últimas décadas, sino la que más. En aquellos doce meses se publicaron, entre otros, Nevermind de Nirvana, Out of Time de R.E.M., Bandwagonesque de Teenage Fanclub, Weld de Neil Young, Blue Lines de Massive Attack, Hymns to the Silence de Van Morrison, Loveless de My Bloody Valentine, Achtung Baby de U2 o Screamadelica de Primal Scream. Sin embargo, ninguna portada como la de este último representaría mejor lo que pasaba entonces en el mundo de la música, la revolución del acid house de finales de los 80, lo que en el Reino Unido se dio en llamar ‘el Segundo Verano del Amor’ (el primero había tenido lugar en San Francisco en 1967, 21 años antes). De hecho, de todos aquellos discos –con la posible excepción de Nevermind–, la imagen que más se identifica con su contenido es la que revestía Screamadelica, el álbum que revivió la carrera de un grupo entonces balbuciente, el disco que les ha permitido llegar bien vivos hasta el día de hoy. Curioso, cuando menos. Sigue leyendo

CAPÍTULO 31

The Cars: Candy-O

 

 

Ilustración: Arturo Vargas

Concepto: David Robinson

Diseño y Dirección Artística: Ron Coro & Johnny Lee

Fotografía: David Robinson y Jeff Albertson

Fecha de edición: 13 de junio de 1979

Discográfica: Elektra

 

Si tu grupo se llama The Cars (Los coches) y pones, ejem, coches en las portadas de tus discos, no es que se pueda considerar precisamente la idea más brillante y afortunada. Pero así ocurrió con los seis discos de la banda de Boston de finales de los 70 y la década de los 80, con la excepción de Shake It up (1981) y Panorama (1980), aunque este último llevaba en su lugar algo relacionado con el tema: una bandera a cuadros de las que se utilizan en las carreras de coches para indicar que se ha cruzado la meta. Lo más curioso es que esos diseños no se los encargaron a nadie: el verdadero responsable fue David Robinson, baterista y ‘director artístico’ del grupo. Por desafortunada que parezca su idea de ilustrar la parte visual del grupo con ‘coches’, lo cierto es que las cubiertas de sus álbumes escapan a lo previsible, a la vulgaridad y, además, en un caso en concreto ha quedado como una de las más afortunadas de la historia del rock: la de Candy-O, su segundo disco de 1979. Sigue leyendo