CAPÍTULO 11

Syd Barrett: The Madcap Laughs

 

 

Diseño: Storm Thorgerson

Fotografía: Mick Rock

Fecha de edición: 3 de enero de 1970

Discográfica: Harvest

 

Tanto Storm Thorgerson como Aubrey Powell habían coincidido con Syd Barrett y parte de sus compañeros de Pink Floyd en sus años de juventud. Cuando Pink Floyd pensó en alguien para diseñar sus portadas, lo primero que se les pasó por la cabeza a sus componentes fue contar con aquellos dos amigos, que poco después fundarían su propia empresa, Hipgnosis.

 

Syd era uno más de la pandilla aunque, como recordarían los demás en declaraciones posteriores, un tanto especial: había sido un alma sensible, un tipo divertido, dulce y algo solitario que podía desparecer de una habitación llena pasando desapercibido. Cantaba y componía canciones, sin que nadie sospechase entonces que aquellos temas se convertirían con el tiempo en parte de los más reverenciados de aquella época. Era también un buen pintor, bien parecido, al que las chicas admiraban. En 1969 todo empezó a desmadrarse. La combinación de un ego frágil que se creía su propia publicidad mezclada con la ingesta recurrente de drogas psicodélicas fue letal. Syd se convirtió en una persona extraña a principios de los 70 y, después, en un recluso el resto su vida. El talento que le fue concedido dio paso a un ser demasiado perjudicado como para que nadie pudiese recuperarlo.

 

A finales de los años 60, sus antiguos compañeros en Pink Floyd Roger Waters y David Gilmour le ayudaron a grabar su debut en solitario, The Madcap Laughs. En cuanto a la parte gráfica, Barrett había comentado con Storm Thorgerson y Aubrey Powell la posibilidad de tomar unas fotos que sirvieran al efecto, aunque estos lo habían olvidado. Meses después, en la primavera de 1969, los llamó de nuevo pidiéndoles que se pasasen por su apartamento compartido con el pintor Duggie Fields (quien todavía vive allí) en el número 29 de Wetherby Mansions, Earls Court, un distrito de la ciudad de Londres perteneciente a los barrios de Kensignton y Chelsea. Les dijo que necesitaba una portada para el álbum y Thorgerson pensó inmediatamente en un retrato como la mejor manera de capturar la singularidad dislocada e inquietante de Barrett.

 

(El resto del capítulo puede leerse en Líneas paralelas. 50 portadas esenciales del rock, escrito por Xavier Valiño y publicado por la Editorial Milenio en noviembre de 2019)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s